En directo

El directo se paga por canal. Nunca por espectador.

Con los sistemas de los fabricantes el streaming se paga por minuto, multiplicado por quien lo ve: un directo seguido por diez personas cuesta diez veces más. En Dronetrake un canal tiene una tarifa plana y lo ven tantos como quieras.

Cuéntanos tu escenario

Cómo está hecho

RTMP · SRT · WHIP

Publica desde donde quieras

El dron entra por RTMP o SRT desde el controlador o la app del fabricante; las bodycams de los operadores en tierra transmiten desde el navegador del smartphone, sin instalar nada. La URL del canal es estable: se configura una vez y sigue siendo válida.

OPS ROOM

Sala operativa única

Todos los feeds de la misión en una sala en directo: dron y personas en tierra lado a lado, latencia WebRTC, mapa operativo con la posición y la estela de cada unidad.

GUEST LINK

Invitados con un enlace

El cliente o la sala de operaciones lo ven desde un enlace con caducidad, sin cuenta. Cada canal está protegido con tokens firmados: nada de URL adivinables.

CLOUD API

Un clic y el dron transmite

En los DJI enterprise el directo arranca desde la plataforma: la dirección llega a la emisora vía Cloud API — tú eliges la señal y la calidad. En campo nadie teclea nada.

La comparación que importa

Sistemas a consumo

  • Minutos prepagados que se consumen por cada espectador
  • Directo largo + más espectadores = factura impredecible
  • Datos y flujos en la nube del fabricante, a menudo extra-UE

Dronetrake

  • Tarifa plana por canal de entrada, incluida en el plan
  • Espectadores ilimitados: el coste no depende de quién mira
  • Infraestructura UE, tokens firmados, datos tuyos

Bodycam: la vista desde tierra

En las operaciones reales la vista desde el dron no basta: también hace falta quien está sobre el terreno. Cada operador abre un enlace firmado en el teléfono y transmite desde la cámara, directamente desde el navegador. En la sala se ve todo junto.

Luego la sala se convierte en sala operativa

Para una emergencia, un evento o un simulacro la sala se abre con una activación, y desde ese momento todo lo que nace en ella — directos, capturas, órdenes, alarmas, marcadores — lleva su sello. Al cerrar queda el expediente: un diario generado por los hechos, con el mapa de la intervención.

Dirección del mapa

Con varias intervenciones distantes el mapa no se deja al azar: sigue todas las unidades, una zona nacida sola por cercanía, una sola unidad, o ve a mano alzada. También en ventana separada para la pantalla grande.

Marcadores y órdenes

El incendio, el escenario, el puesto de mando fijados en el mapa con nota y firma. Órdenes con entregado y confirmado, la palabra a quien la pide, retorno de voz en el auricular de quien está en el campo.

El timbre

Quien envía solo su posición está llegando: la sala le pide el directo y en el teléfono llega la notificación con el enlace de la bodycam. Un toque, y transmite.

El expediente

Quién estaba en directo y dónde, qué se ordenó y cuándo se confirmó, qué marcadores se pusieron y se cerraron. Lo que nace sin activación se archiva después, retroactivamente: el directo nunca espera a la burocracia.

Seguridad de verdad, no de cara a la galería

Cada publicación y cada visualización pasa por tokens JWT firmados RS256 con permisos por canal. Los flujos corren por nuestra infraestructura europea, no por la nube extra-UE del fabricante.

El próximo vuelo, documentado como es debido

Cuéntanos tu escenario y recibe al momento una propuesta a medida. Se empieza gratis, se crece cuando hace falta.

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