El artículo 15 del Reglamento de Ejecución (UE) 2019/947 pide algo que parece sencillo. Los Estados miembros definen las zonas geográficas UAS y hacen pública la información «en un formato digital común único». Es la frase que dio lugar a la norma EUROCAE ED-269, y la razón por la que un dron de clase C1 debería poder saber por sí mismo adónde no debe ir.
Intentamos descargar esa información. Toda, país por país, abriendo las páginas oficiales y probando las direcciones. No salió como dice la norma.
El recuento, antes de los detalles
De la treintena de países europeos examinados, la línea que cuenta no es quién publica un archivo. Es quién dice qué se puede hacer con él, y dónde lo dice. Cada país tiene aquí debajo su línea en el registro de fuentes, con el enlace de la página y la frase que lo clasifica, copiada al pie de la letra.
Nueve países publican un archivo y dicen que se puede usar: Noruega (NLOD 2.0, uso comercial y modificaciones expresamente permitidos), Suecia (CC BY 4.0), Dinamarca («frit anvendes med kildeangivelse», uso libre citando la fuente), Luxemburgo (CC0, sobre el propio conjunto de datos), Suiza (Opendata BY, con obligación de citar la fuente, y dentro también las zonas de Liechtenstein), Alemania (CC BY-ND 4.0: redistribución sí, obras derivadas no), Francia (Licence Ouverte, pero sobre un conjunto de datos que no es el formato común ED-269: el archivo ED-269 del SIA queda excluido por escrito de la licencia abierta), Finlandia y Estonia, con una respuesta escrita de la autoridad que encontrarás al pie de esta página.
Seis países declaran el archivo público en un acto oficial o en el AIP, y allí donde está el archivo no ponen condiciones. Irlanda lo escribe en un Aeronautical Notice firmado por el director general de la IAA y en el AIP; Bulgaria, en una orden, y sus reglas sobre reutilización dicen que una información sin condiciones se usa sin condiciones; Eslovaquia, Bélgica y los Países Bajos, en el AIP; Portugal publica el archivo sin una línea de condiciones, y su ley de reutilización de los documentos públicos dice que los puestos en la red se reutilizan sin autorización. No son licencias, y no las llamamos así. Son declaraciones escritas por la autoridad, y desde hoy valen para nosotros como la respuesta finlandesa: estos países están en el mapa de Dronetrake, con su fuente citada.
Once países publican el dato y lo limitan: Austria, cuyo descargo de responsabilidad dice que poner el conjunto de datos a disposición no comporta cesión ni transmisión de derecho de uso alguno; España, donde el aviso legal prohíbe la reproducción sin autorización escrita; Chequia, cuyas condiciones prohíben el uso comercial y prohíben suministrar el contenido como parte de otro producto; Lituania, donde el sistema que sirve el archivo escribe «Commercial use of provided data is strictly prohibited»; Letonia, donde un reglamento del gobierno da el dato gratis solo si no se redistribuye a terceros con ánimo de lucro; Polonia, que por ley desde 2025 da los datos más allá de nombre, área y validez solo por contrato y previo pago; Croacia y Eslovenia, cuyos mapas oficiales sirven las zonas a cualquiera pero prohíben su reproducción o su uso comercial; Malta, donde la plataforma oficial limita el uso a los «your own civil-end purposes»; Rumanía, que destina los datos «exclusively to the aeronautical users»; y el Reino Unido, fuera de la UE, cuyo archivo lleva «Not for resale» y «For aviation use only».
Un país se contradice. En Chipre un decreto obliga a hacer públicas las zonas y la ley de reutilización excluye las condiciones, mientras la página del archivo se reserva todos los derechos y el AIP prohíbe cualquier reproducción. Hasta que la autoridad lo aclare, se queda fuera del mapa. Hasta el 25 de septiembre estaba aquí también Estonia: su respuesta está al pie de esta página.
Islandia publica un archivo, a través del botón de descarga de su mapa oficial, y no dice nada sobre qué se puede hacer con él. El silencio no es un permiso: se queda fuera.
Los demás no publican un archivo: Grecia, Italia, Hungría, y fuera de la Unión Albania, Bosnia, Georgia, Moldavia, Montenegro y Serbia. Italia está en este grupo por una razón muy suya, y merece el párrafo que encontrarás más adelante.
El artículo 15 es de 2019.
Lo que encontramos
El mejor caso de Europa es Finlandia. Traficom publica un archivo ED-269 completo — 731 zonas — que se descarga con una sola petición HTTP, sin registro. La página que lo aloja existe solo en finés (la versión inglesa devuelve un 404), pero el dato es el correcto, en el formato correcto, al alcance de cualquiera. Y en esa página, en finés, hay una frase que no hemos encontrado en ninguna otra parte de Europa: los datos se facilitan «a los proveedores de servicios externos» y para cargarlos en los drones de clase C. No dice bajo qué licencia. Sí dice a quién sirven, y son los únicos.
Chequia hace algo que no hace nadie más: publica los límites de las zonas en archivos GeoJSON declarados jurídicamente vinculantes, junto a una versión ED-318 generalizada para el geo-awareness. La distinción es explícita: el mapa interactivo sirve para mirar, los archivos de referencia dan fe. El descargo de responsabilidad que acompaña a los conjuntos de datos no añade prohibiciones propias: ciclo AIRAC, sin garantía, ley checa. Pero remite a las condiciones de uso del sitio donde están los archivos, y esas, fechadas en 2012, prohíben el uso comercial y prohíben facilitar el contenido «como parte de otros productos» sin consentimiento escrito previo. Los mejores datos de Europa, detrás de una cláusula escrita cuando los drones no tenían geo-awareness.
Suiza, fuera de la Unión, sirve un ED-269 actualizado a diario que incluye además las tres zonas de Liechtenstein, que no tiene portal propio.
Suecia expone un servicio WFS abierto, actualizado en cada ciclo AIRAC, técnicamente impecable, y hoy con licencia CC BY: atribución, y nada más. Hace un mes la misma página declaraba CC BY-NC-ND, no comercial y sin obras derivadas: la licencia ha cambiado, y con ella el grupo en el que está Suecia.
Noruega ha pasado del fondo de esta revisión a la cabeza en una tarde. El 7 de septiembre, cuando comprobamos, los tres enlaces de dronesoner.no — ED-269, ED-318 y KML — devolvían todos «página no encontrada». A las 19:20 UTC de esa misma tarde los archivos salieron: ED-269 (7,2 MB), ED-318 (7,1 MB) y KML (11,6 MB), 4.341 zonas emitidas por el Luftfartstilsynet. Y con ellos, el mismo día, una licencia: NLOD 2.0, la licencia noruega para los datos públicos. «Dataene kan fritt brukes, kopieres, endres og videredistribueres, også i kommersielle produkter og tjenester» — libremente usados, copiados, modificados y redistribuidos, también en productos y servicios comerciales — y «bruk i tredjepartsapplikasjoner (f.eks. droneapper, planleggingsverktøy) er tillatt». La única obligación es una línea de crédito: «Kilde: Luftfartstilsynet / dronesoner.no».
El 20 de septiembre esta revisión decía lo contrario: que no existían condiciones por ninguna parte. Existían, en el panel «Om» del portal, desde el 7 de septiembre. Nosotros leíamos el HTML de la página, y la licencia vive en el panel que dibuja el navegador: no lo abrimos. De todos los países de esta revisión, Noruega tiene hoy las condiciones más permisivas de Europa.
Los Países Bajos retiraron el servicio oficial en PDOK el 30 de junio de 2026, y las condiciones de GoDrone, el visor oficial, prohíben descargar sus datos. Pero el AIP, en la sección ENR 5.3, dice que las zonas «are publicly available as a digital data set in JSON format», y el ministerio ofrece el archivo actualizado en su página dedicada a los drones: 743 zonas, versión de diciembre de 2025, ninguna condición. El enlace que da el AIP apunta todavía a una versión de julio de 2024.
Irlanda publica un GeoJSON en el esquema ED-269, fechado en el ciclo AIRAC en curso, con una advertencia en mayúsculas: «reference only, not to be used for navigation». En la página, en el archivo y en los metadatos de su mapa no hay ninguna condición de uso. Está, en cambio, el acto con el que la IAA establece las zonas, el Aeronautical Notice U.04 del 17 de septiembre de 2026, firmado por el director general: el archivo «is publicly available via the following web-link». El AIP lo repite. Hasta el 22 de septiembre lo llamábamos el caso más nítido del silencio: no habíamos leído el acto.
Después empieza la fragmentación.
Quien tiene los datos pero no deja usarlos
Dinamarca estaba en este grupo en nuestra verificación del 7 de septiembre: publica sus zonas en cinco formatos — GeoJSON, GeoPackage, Shapefile, KML, KMZ — con enlaces directos y sin cuenta, y bajo los enlaces había una línea: «The data below is exclusively for personal use». El 13 de septiembre, las páginas de datos de Trafikstyrelsen dicen «Data kan frit anvendes med kildeangivelse»: uso libre, citando la fuente. Ha cambiado la licencia, y con ella el grupo.
Austria publica un ED-269 versionado en cada cambio, y en la página de descarga un descargo de responsabilidad que no deja resquicios: «Mit der Bereitstellung des Luftfahrtinformationsproduktes "Datensatz der geografischen UAS-Gebiete" ist weder eine Einräumung/Übertragung derartiger Rechte noch irgendeines anderen Nutzungsrechts verbunden». Descargar sí, lo demás no.
España publica tres archivos ED-318 en el AIP. El documento de la API concede acceso y uso a condición de declarar que ENAIRE es titular de los derechos, y luego remite al aviso legal, que prohíbe «cualquier reproducción, transmisión, adaptación» sin autorización escrita previa. Las dos frases tiran en direcciones opuestas, y gana la más fuerte.
Chequia, que en el plano técnico tiene los mejores datos de Europa, adjunta unas condiciones fechadas en 2012 que prohíben el uso comercial y prohíben «poskytovat obsah Webových stránek či kteroukoliv jeho část jako součást jiných produktů», es decir, suministrar el contenido como parte de otro producto, sin consentimiento escrito previo.
Polonia, uno de los mercados de drones más dinámicos del continente, no publica un archivo: el dato sale de una interfaz que pide una cuenta, bajo un reglamento de PANSA que remite a la ley polaca de datos abiertos. Desde 2025 la ley añade un límite: nombre, área y periodo de validez de una zona son públicos, el resto «Polska Agencja Żeglugi Powietrznej udostępnia na podstawie umowy», y el acceso «jest odpłatne». Por contrato, y previo pago.
En estos casos el dato existe, es público, y es inutilizable para quienes construyen las herramientas que los pilotos usan de verdad, salvo negociando caso por caso con cada autoridad nacional.
Alemania no está en este grupo, y hasta el 21 de septiembre esta revisión
decía que sí. DIPUL, la plataforma de la DFS, publica las zonas con licencia
CC BY-ND 4.0, con la atribución «dipul, CC-BY-ND 4.0» escrita en la página
de descarga, en la página WFS/WMS, en el campo Fees del propio servicio y en
el aviso legal del sitio. La redistribución está permitida, también la
comercial. Lo que no está permitido son las obras derivadas — y es un obstáculo
real para cualquier herramienta que reproyecte, recorte o funda esos polígonos
en un conjunto de datos propio, que es justo lo que hace una herramienta para
pilotos. Un mapa que muestra el servicio oficial tal cual se queda dentro de la
licencia; un mapa construido sobre una copia de los datos, no.
Quien no publica nada
Hungría declara en la página de su AIS que las zonas «se pueden descargar al final del artículo». Al final del artículo no hay nada: en el código fuente de la página, ni en húngaro ni en inglés, existe un solo enlace a un archivo. Las coordenadas de las zonas viven en el texto de un decreto de 2007.
Croacia no publica un archivo, pero su aplicación oficial entrega las zonas a cualquiera que la abra, sin cuenta. Las mismas condiciones de la aplicación prohíben copiarlas o redistribuirlas sin permiso escrito.
Albania y Montenegro han transpuesto la obligación al pie de la letra — Montenegro reproduce el texto consolidado del reglamento europeo, Albania la inscribe entre las funciones de la autoridad con la fórmula «en un formato digital común único». Ninguno de los dos la ha aplicado.
Casos que merecen párrafo aparte
Islandia cifra la configuración de su propio mapa, y hasta el 22 de septiembre la dábamos por un país sin archivo. El archivo estaba: detrás del botón de descarga del mapa oficial hay un servicio público que devuelve 220 zonas en un formato cercano a la ED-269. Lo que falta es una línea sobre qué se puede hacer con él.
Italia ha hecho el trabajo tres veces, y ninguna de las tres es un archivo. Las zonas italianas existen, están cuidadas y se actualizan en cada ciclo AIRAC: están en el AIP que publica ENAV por cuenta de ENAC, en las secciones ENR 5.1, 5.5 y 5.6. Pero el AIP se consulta como un documento — páginas, tablas, coordenadas en el texto — tras un registro gratuito: no existe un archivo de las zonas para descargar. El portal que los pilotos conocen, d-flight, exige cuenta y advierte, en un recuadro junto al mapa, que la información es utilizable «exclusivamente para uso propio» y no puede cederse a terceros. Existe, por último, una vía pensada para máquinas — un servicio WFS en AIXM, operativo desde junio de 2026 — pero es de acceso restringido: certificados mutuos, acreditación, condiciones a convenir. Tres caminos bien hechos, y ninguno que un fabricante de drones pueda recorrer para leer las zonas italianas de forma automática.
Rumanía tiene los datos, y un servidor que habla con pocos. El GeoJSON de
las zonas es completo, pero no es ED-269. Desde una máquina Debian actualizada
la conexión se rechaza antes incluso de empezar, porque el servidor negocia el
canal cifrado con una clave Diffie-Hellman demasiado corta (dh key too small);
desde otros sistemas pasa. Y la página que lo ofrece remite a un descargo de
responsabilidad que zanja la cuestión: «The use of the information and documents
provided on this website is intended exclusively to the aeronautical users».
El Reino Unido, fuera de la UE, lo hace mejor que media Unión. NATS publica el conjunto de datos de las Flight Restriction Zones en AIXM 5.1 y KML, por ciclo AIRAC, con descarga directa y sin cuenta. No es ED-269 — el Reino Unido no está obligado — pero es completo, versionado y verificable. Y lleva escrito, en los metadatos dentro del zip y en el AIP, su límite: «For aviation use only» y «Not for resale». Por eso desde el 23 de septiembre el Reino Unido no está en el mapa de Dronetrake.
Fuera de Europa: la ausencia es una decisión
Fuera del espacio AESA el formato común sencillamente no existe, porque no existe la obligación que lo generó. El caso más instructivo es Arabia Saudí: la normativa nacional calca el artículo europeo casi palabra por palabra, suprimiendo el inciso «in a common unique digital format». La misma frase que en Europa produjo la ED-269 fue, en otro lugar, retirada deliberadamente.
En siete de cada ocho países, entre Turquía, el norte de África y Oriente Medio, la toma aérea no es materia de aviación civil sino de seguridad nacional: en Jordania las misiones exigen escolta de las fuerzas armadas y revisión de lo grabado; en Arabia Saudí la autorización aparte cubre incluso la mera recopilación de datos geoespaciales, es decir, la fotogrametría.
Por qué importa ahora
No es una cuestión de comodidad para los desarrolladores. Es que el geo-awareness de los drones de las nuevas clases se alimenta precisamente de estos archivos, y que un piloto que cruza una frontera europea — algo que en Europa se hace en una tarde — cambia de formato, de licencia y a veces de la posibilidad misma de tener el dato.
Mientras tanto, el mapa común publicado a nivel europeo cubre dos Estados y se declara inutilizable para planificar operaciones.
El resultado práctico es que el operador serio acaba fiándose de aplicaciones comerciales que agregan datos de procedencia incierta, o no mirando nada. Ninguna de las dos cosas es lo que el artículo 15 tenía en mente.
Hay además un aspecto que atañe a quienes escribieron las reglas. Una obligación introducida en 2019 y no aplicada por media Europa siete años después no es un problema técnico: es una obligación que no ha tenido consecuencias. Mientras tanto, esos mismos Estados exigen a los operadores — a menudo autónomos — estar en regla en plazos precisos, y a los fabricantes de drones implementar el geo-awareness leyendo archivos que en media Europa no existen.
Método
Cada línea de este trabajo procede de abrir la página oficial de la autoridad o del proveedor de servicios de navegación aérea y — allí donde se anunciaba un archivo — de intentar descargarlo de verdad, comprobando formato y contenido. Donde una fuente no era accesible lo hemos escrito, en lugar de deducirlo. La revisión es del 31 de julio de 2026, fue repasada el 12 de agosto antes de publicarla y de nuevo el 7 de septiembre de 2026, con el ciclo AIRAC ya cambiado: el caso rumano se reproduce idéntico, el campo cifrado islandés sigue ahí, y cuatro países difieren de hace un mes — la licencia sueca, las condiciones checas, el archivo neerlandés, el anuncio noruego. El 13 de septiembre se sumó Dinamarca, que hoy concede el uso de sus archivos. En esta materia una fecha no es un detalle, porque los portales cambian y los ciclos AIRAC duran 28 días.
El 21 de septiembre de 2026 volvimos sobre cada país que publica un archivo y releímos su licencia con un método más estricto, descrito en la rectificación de aquí abajo.
El 23 de septiembre de 2026 releímos todos los países con cuatro lecturas cada uno, en la lengua del país: la página del archivo, las reglas de reutilización del organismo, la ley nacional de reutilización de los datos públicos, el AIP y los actos que establecen las zonas. Cada clasificación tiene ahora su enlace y su frase en el registro de fuentes.
Mantenemos la lista al día y la ponemos a disposición de quien quiera usarla o corregirla: si una autoridad publica un archivo que no encontramos, somos los primeros en querer saberlo.
Rectificación, 21 de septiembre de 2026
Hasta hoy esta revisión decía que once países publicaban un archivo «con condiciones de uso que permiten integrarlo». Esa frase no se sostenía. Cuatro cosas estaban mal, y arriba quedan corregidas.
Buscábamos la licencia en el sitio equivocado. Leíamos el aviso legal
general de la web institucional, que regula la web. La licencia de un conjunto
de datos está en otra parte: en los campos AccessConstraints y Fees de un
GetCapabilities, en el licenseInfo de un servicio de mapas, en la página que
ofrece la descarga, en la ficha de metadatos del conjunto de datos. Leída así,
cuatro países se mueven.
- Noruega sí tiene licencia, y es la más permisiva de esta revisión: NLOD 2.0, añadida el 7 de septiembre, el mismo día en que salieron los archivos. Nosotros habíamos escrito que no existían condiciones por ninguna parte. Existían.
- Alemania no prohíbe el uso de sus datos. DIPUL publica con licencia CC BY-ND 4.0. Nuestro texto anterior describía condiciones — uso solo para el fin indicado, difusión y comercialización prohibidas, una penalización de 1.000 euros por cada infracción — que hoy no encontramos en las páginas de DIPUL y que no debían haberse escrito.
- Chipre, Estonia, Finlandia y Portugal no publican ninguna condición de uso. Los habíamos contado entre aquellos cuyas condiciones permiten la integración. Están con Irlanda. (Esta línea, escrita el 21 de septiembre, está equivocada en los cuatro, y la dejamos aquí para que se vea: las correcciones están en las dos notas de aquí abajo.)
- Países Bajos: el servicio oficial en PDOK fue retirado el 30 de junio de 2026.
La regla que aplicamos a nuestro producto es la que había que aplicar aquí: el silencio no es un permiso. La habíamos aplicado a Noruega y a Irlanda, y no a otros cuatro países que estaban exactamente en la misma posición. Una revisión que mide cómo tratan los demás sus datos tiene que ser al menos igual de severa consigo misma.
Cada corrección de aquí arriba se ha verificado el 21 de septiembre de 2026 reabriendo la fuente. Donde una página no era accesible — Bulgaria responde 403 a cualquier petición que hayamos podido hacer — lo decimos en lugar de deducirlo.
Rectificación, 22 de septiembre de 2026
Al día siguiente de la rectificación de aquí arriba, releímos los seis países del silencio uno por uno, mirando solo donde está el archivo: la página que lo ofrece, el archivo mismo, sus metadatos. En esa casilla había tres cosas distintas, y llamarlas a todas silencio era un error.
- Chipre, Estonia y Portugal no callan: prohíben. La página chipriota se reserva todos los derechos; quien sirve el archivo estonio exige el consentimiento escrito previo; las condiciones portuguesas reservan los contenidos al uso personal y excluyen la explotación comercial. Son tres noes escritos, no tres silencios. Pasan al grupo de quienes limitan, que se convierte en el más numeroso.
- Finlandia no calla. Escribe a quién van destinados los datos. No es una licencia y no lo decimos, pero no es lo mismo que nada.
- Callan de verdad dos: Bulgaria e Irlanda.
Esta corrección nace de una pregunta que nos hicieron en casa, y que sonaba así: un día dais una lectura distinta para cada país. Era cierta. La regla que adoptamos desde hoy, y que vale también para las próximas revisiones, es que en esta revisión a un país lo clasifica solo lo que está escrito allí donde está el dato. Un reglamento interno, las condiciones de otro dominio del mismo organismo, una práctica nacional: son cosas que le preguntamos a la autoridad, no cosas con las que la juzgamos.
Y nos la hemos aplicado a nosotros. Desde el 22 de septiembre las zonas de Bulgaria, Chipre, Estonia y Portugal ya no están en el mapa de Dronetrake: 1.637 zonas retiradas, y donde estaban ahora se lee que ese país publica las zonas UAS pero no autoriza su reutilización por terceros, con el nombre de su fuente oficial. Irlanda no la habíamos importado nunca. Finlandia se queda, citando a Traficom. Hemos presentado ante las seis autoridades una solicitud formal de reutilización, fundada en la ley nacional de cada una. El día en que una de ellas responda, su país vuelve al mapa y esta página lo escribe.
Escribir que el silencio no es un permiso, y mientras tanto servir los datos de quien calla, habría sido una regla para los demás.
Actualización, 22 de septiembre de 2026: Finlandia ha respondido
El 22 de septiembre escribimos a Traficom para preguntar en qué condiciones se puede reutilizar el archivo de las zonas UAS. Han respondido el mismo día, y la respuesta es esta:
«El conjunto de datos es de uso libre y no requiere licencias ni nada parecido. Naturalmente, pueden indicar a Traficom como fuente. El conjunto de datos se actualiza cada vez que hay un cambio, por ejemplo cuando se establece una zona UAS temporal: así que puede cambiar incluso a diario.»
Mika Saalasti, inspector jefe, unidad de navegación aérea y aeropuertos, Traficom, 22 de septiembre de 2026.
Así que Finlandia pasa al grupo de los países que se pueden usar, y es el octavo. No tiene una licencia publicada en la página, que es lo que seguimos pidiendo a todos, pero tiene algo que vale más para quien tiene que decidir si usa ese archivo: una respuesta escrita de la autoridad.
Sobre este país nos habíamos equivocado dos veces, en dos direcciones opuestas. El 21 de septiembre habíamos escrito que no publicaba ninguna condición de uso, colocándolo entre los países silenciosos. El 22, releyendo, habíamos visto que su página dice al menos a quién van destinados los datos. Ninguna de las dos lecturas era la acertada, y ninguna de las dos habríamos podido resolverla solos: la respuesta solo podía darla Traficom, y de hecho la ha dado en pocas horas.
Es también el motivo por el que hemos empezado a escribir a las autoridades en lugar de seguir interpretando sus páginas. Las otras cinco cartas salieron el mismo día. Cuando lleguen las respuestas, esta página lo dirá.
Rectificación, 23 de septiembre de 2026
El 22 de septiembre habíamos escrito que Chipre, Estonia y Portugal prohíben, y que Bulgaria e Irlanda callan. Releyendo con un método más amplio, ninguna de las cinco frases se sostiene.
- Portugal no prohíbe. La frase sobre el uso personal que citábamos está en las condiciones del portal www.anac.pt, y se refiere a los contenidos de ese portal. El archivo está en dnt.anac.pt, y allí no hay nada escrito. Era el error que nuestra propia regla, escrita ese mismo día, prohibía: una condición tomada de otro sitio. Nos lo hizo notar Frode Friestad, redactor de Droneavisa.no, a quien damos las gracias. La ley portuguesa de reutilización añade que los documentos puestos en la red se reutilizan sin autorización, citando fuente y fecha: Portugal vuelve al mapa.
- Estonia no prohíbe en el lugar que citábamos. La prohibición que recogíamos es de otro portal del mismo proveedor. Allí donde está el archivo, las condiciones de la aplicación prohíben copiar los datos; la ley estonia dice que los datos abiertos se reutilizan sin condiciones. Es una contradicción, y se queda fuera.
- Chipre se contradice. La página se reserva todos los derechos y el AIP prohíbe cualquier reproducción; el decreto que establece las zonas obliga a hacerlas públicas, y la ley de reutilización excluye las condiciones. Se queda fuera.
- Bulgaria e Irlanda no callan. Una orden búlgara y un Aeronautical Notice irlandés declaran el archivo público, sin condiciones. Vuelven al mapa, con su fuente.
- Bélgica, Eslovaquia y los Países Bajos estaban entre los países sin archivo o no estaban en el recuento: sus AIP declaran públicas las zonas. Entran.
- Letonia declara el archivo público en el AIP, pero un reglamento del gobierno prohíbe su redistribución comercial sin acuerdo: se queda fuera.
- Croacia, Eslovenia y Malta entregan las zonas a través de sus mapas oficiales, y las condiciones de esos mapas prohíben su reproducción o su uso comercial. Islandia publica un archivo sin decir nada sobre su uso. Francia excluye por escrito el archivo ED-269 del SIA de su licencia abierta.
- Polonia y Lituania no son países sin archivo: el dato existe, y sus condiciones lo limitan. El Reino Unido lleva en el archivo un límite que no habíamos escrito: sale del mapa.
Para no tener que corregir más de memoria, desde hoy cada país tiene una línea en el registro de fuentes: el enlace de la página, la fecha en que la leímos y la frase que lo clasifica, copiada al pie de la letra. Si una de esas frases cambia, cambia la línea, y esta página lo dice.
Actualización, 25 de septiembre de 2026: Estonia responde
El 22 de septiembre habíamos escrito a Transpordiamet, la autoridad estonia de transportes, para preguntar en qué condiciones se puede usar el archivo de las zonas UAS. El 25 de septiembre respondió Marko Liiva, inspector del departamento UAS:
«Since our JSON file is publicly available via the link you have found so from our side you can freely download and use it the way you like.»
El archivo, añade, se actualiza cada 30 minutos y contiene también los NOTAM: leído de noche, de día puede no ser ya exacto.
Estonia pasa por tanto al grupo de los países que conceden el uso, como Finlandia, y vuelve al mapa de Dronetrake, donde el archivo se relee cada media hora. El recuento queda así: nueve países conceden el uso, seis declaran el archivo público, once lo limitan, uno solo, Chipre, se contradice.