Manual — Sala ULTRA
Cierre y evidencia
Qué queda, y de quién
Con la operación cerrada, cada entidad se encuentra en su propio Dronetrake todo lo que ha producido:
- las grabaciones cifradas de sus propios canales, con la huella SHA-256 de cada archivo;
- el registro de órdenes de sus propias comunicaciones — enviado, entregado, leído, con horas y remitentes;
- las estelas GPS de bodycams y drones según la retención de su propia organización;
- los vuelos en el libro de vuelo a prueba de alteraciones, como en cualquier otra jornada.
La entidad principal tiene lo mismo, sobre sus propios canales. Ningún archivo ha cambiado de manos durante la operación: por eso funciona la reconstrucción a varias voces — cada uno aporta su parte, y cada parte es verificable.
Por qué es evidencia, no solo logs
Cada pieza está pensada para sostener un informe al ayuntamiento, una rendición de cuentas o un contencioso: grabaciones cifradas con la clave de la entidad, huellas públicamente reverificables, un registro de órdenes de solo lectura, un libro de vuelo que no se reescribe. La pregunta «¿quién sabía qué, y cuándo?» tiene una respuesta documental, no de memoria.
El día después
La ventana está cerrada, los vínculos permanecen: la próxima operación conjunta se abre en un minuto, con las mismas estructuras vinculadas. Y si una entidad sale de la red, la retirada es un clic — con la evidencia ya a salvo, cada uno en su casa.